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Petición

Petición al Alto Comisionado para los Derechos Humanos De Naciones Unidas, para el fin inmediato de la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong en China

Petición

Yo, el firmante, permito a la organización Médicos contra la Sustracción Forzada de Órganos (www.dafoh.org) tener mi declaración firmada original o en copia y entregarla al Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Sociedad de Trasplante, a todos los gobiernos y parlamentos y a otras organizaciones fiables para ayudar a detener las inmorales atrocidades de sustracción de órganos en China. Su información de contacto solicitada será utilizada solo para la presentación en el contexto de esta petición. Su información de contacto no será revelada a ningún tercero.

Petición

En el 2013, Médicos contra la Sustracción Forzada de Órganos (DAFOH) inició una petición ante el alto comisionado para los derechos humanos de las Naciones Unidas, pidiendo por una acción inmediata para terminar la práctica de sustracción forzada de órganos a los presos de conciencia en China. La petición también pide un alto a la persecución del grupo espiritual, Falun Gong, las victimas principales de la sustracción forzada de órganos. Entre julio y noviembre del 2013 casi 1.5 millones de personas in alrededor de 50 países y regiones firmaron la petición y expresaron su apoyo para pedir que haya un alto a esta maldad sin precedentes. El 12 de diciembre del 2013, el Parlamento Europeo adoptó una   resolución urgente sobre sustracción forzada de órganos en China. Nosotros, los abajo firmantes, estamos alarmados ante las pruebas de sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong detenidos en China. Entendemos que la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong detenidos como víctimas principales de este crimen contra la humanidad es una insólita forma de maldad sin precedentes. Esperamos que al terminar con la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong también se termine con esta práctica inmoral contra otros grupos minoritarios que son objeto de este crimen en China: uigures, tibetanos y cristianos. Por la presente pedimos al Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos:
  1. Que por favor pida a China que termine inmediatamente con la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong detenidos en China.
  2. Que por favor inicie más investigaciones que lleven a la acusación de los perpetradores involucrados en este crimen contra la humanidad.
  3. Que por favor pida al gobierno chino que termine inmediatamente la brutal persecución a Falun Gong, que es la causa de la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong.

Por favor escriba su firma en apoyo de esta petición hasta el 15 de septiembre de 2017.

Antecedentes

La República Popular de China (RPC) es el segundo país del mundo en cantidad de trasplantes de órganos realizados al año, aunque no existe un programa de donación público ni un sistema de distribución de órganos en China, y la población china por su cultura siente aversión a la donación. Se sabe que profesionales médicos de la República Popular de China comenzaron a llevar a cabo trasplantes en los años 80, utilizando órganos sustraídos a presos ejecutados. En junio de 2001, el Médicos chino Wang Guoqi testificó ante el Subcomité de Asuntos Exteriores que los hospitales trabajaban en colaboración con agencias estatales de seguridad para sustraer órganos a presos ejecutados sin un consentimiento por escrito de los donantes. Estos trasplantes se convirtieron en una fuente lucrativa de ingresos para los hospitales chinos. La práctica de obtener órganos de presos sin su consentimiento es una violación de la ética médica y ha sido condenada por organizaciones médicas internacionales, como WMA,TTS y la comunidad de trasplante. Con el fin de proteger a sus familias y asociados, estando aún detenidos, muchos practicantes de Falun Gong se niegan a proporcionar sus nombres reales u otra información identificativa. Esto les convierte aún más en objeto de abuso para los trasplantes. En 2006, los investigadores David Matas, abogado de derechos humanos, y David Kilgour, ex Secretario de Estado canadiense para la región Asia-Pacífico, llevaron a cabo una investigación sobre las alegaciones de sustracción de órganos a practicantes de Falun Gong. Basándose en extensas pruebas circunstanciales, su informe concluyó que las alegaciones eran ciertas y que decenas de miles de practicantes de Falun Gong podrían haber sido asesinados por sus órganos. En su libro Cosecha Sangrienta, los Sres. Matas y Kilgour citaron una grabación de una llamada de teléfono en 2006 a un Médicos de un hospital chino:

Persona que llama: Quiero saber cuánto tienen que esperar [los pacientes] [para un trasplante de hígado].

Dr. Dai: El abastecimiento de órganos que tenemos es diario. Lo hacemos cada día.

Persona que llama: Los queremos frescos y vivos.

Dr. Dai: están vivos, todos están vivos…

Persona que llama: Oí que algunos vienen de aquellos que practican Falun Gong, aquellos que son muy saludables.

Dr. Dai:Si, tenemos. No puedo hablar abiertamente con usted por teléfono.

Persona que llama: Si puede encontrarme de este tipo, iré muy pronto.

Dr. Dai: Está bien. Por favor venga.

Después de 1999, un aumento exponencial de los trasplantes en China coincidió con el comienzo de la brutal e ilegal persecución a los practicantes de Falun Gong. En ausencia de un programa de donación de órganos público y un descenso en el número de ejecuciones, practicantes de Falun Gong detenidos pasaron a formar parte de una pila viviente de donantes, con los órganos listos para ser sustraídos a la carta. Estos han contribuido a más de 10.000 trasplantes al año en China. Los practicantes de Falun Gong son objeto de análisis médicos estando detenidos, como análisis de sangre, de orina, rayos X y exámenes físicos. Estos análisis probablemente no tengan nada que ver con la preocupación por su salud, puesto que los practicantes de Falun Gong detenidos son objeto de persecución y tortura. No parece posible que los centros de detención incurrieran en gastos extra para los análisis, a no ser que hubiera retorno económico. Hay una discrepancia significativa entre el número de trasplantes de órganos realizados en China y el número de fuentes identificables de órganos, incluyendo presos sentenciados a muerte. El gobierno de la RPC ha fracasado en reportar adecuadamente las fuentes de estos órganos. Oficiales veteranos del Partido Comunista Chino son cómplices en la sustracción forzada de órganos a practicantes de Falun Gong vivos. En 2012, David Matas dijo en la conferencia anual de la Asociación Internacional de Académicos del Genocidio en San Francisco: “El 30 de noviembre de 1999, la ‘Oficina 610′ [en China] reunió a más de 3.000 oficiales a la Gran Sala del Pueblo en la capital para hablar de la campaña contra Falun Gong, que por entonces no iba bien. Continuaba habiendo manifestaciones en la Plaza Tiananmen. El líder de la ‘Oficina 610′, Li Lanqing, anunció la nueva política del gobierno hacia el movimiento: “Difamar su reputación, arruinarles económicamente y destruirles físicamente’ Un llamamiento a destruir físicamente a Falun Gong es un llamamiento al genocidio. No es ciertamente un llamamiento al genocidio a través de sustraer sus órganos. Sin embargo, cuando se lleva a cabo esa sustracción, en el contexto de un llamamiento a la destrucción física, deberían vincularse los dos. La sustracción de órganos es el medio. La destrucción física el fin”. Bajo el formato de “presos ejecutados”, asesinar a gente para sustraer sus órganos para trasplante es un crimen contra la humanidad y una violación de la ética médica. La demanda de órganos para trasplante no debe justificar los medios. Los practicantes de Falun Gong, el grupo más grande de presos de conciencia en China, son el objetivo principal de este crimen contra la humanidad.

 

 

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